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Aprobado por la Asamblea General Extraordinaria de la Plataforma para la
Promoción del Voluntariado en España, celebrada en Madrid, el 18 de
Noviembre de 2000
PRESENTACIÓN
Las Organizaciones de
Voluntariado han experimentado en los últimos años un aumento
significativo, tanto cuantitativa como cualitativamente, como expresión
del crecimiento del sentimiento de solidaridad en la sociedad civil y como
respuesta a las necesidades sociales, desde un compromiso compartido con
el Estado, el sector privado y las ONG.
Desde la Plataforma para la
Promoción del Voluntariado en España (PPVE), valorando el voluntariado
como espacio de encuentro para compartir los valores que representa, se
inició, en el año 1999, un proceso de reflexión en torno a la idea de
elaborar un "CÓDIGO ÉTICO DE LAS ORGANIZACIONES DE VOLUNTARIADO", como
instrumento de reflexión y formación para la acción.
En la Asamblea General
Extraordinaria celebrada el pasado 18 de noviembre de 2000 fue aprobado el
presente Código Ético.
Con la publicación del mismo
pretendemos su divulgación con la finalidad de que, tanto las entidades
miembros de la PPVE como otras organizaciones de voluntariado, lo
conozcan, lo estudien y se adhieran al mismo.
También deseamos que este
"Código Ético de las Organizaciones de Voluntariado" sea conocido y
divulgado en el resto de ámbitos con los que se relaciona el mundo del
voluntariado.
Juan Reig Martín
Presidente
I. DEFINICIÓN DE
ORGANIZACIONES DE VOLUNTARIADO
Entendemos por organizaciones
de voluntariado aquellas que son de iniciativa social y de carácter
privado sin ánimo de lucro, legalmente constituidas, que desarrollan su
actividad prioritariamente en el ámbito de la acción social, a favor de
los demás y de intereses sociales colectivos.
Llevan a cabo sus actividades
fundamentalmente con voluntarios aunque cuenten con profesionales
remunerados, complementando esfuerzos y funciones.
II. FINES DE LAS
ORGANIZACIONES DE VOLUNTARIADO
Son fines de las organizaciones
de voluntariado:
1. Detectar las necesidades sociales de su entorno y analizar
las causas locales y globales que simultáneamente las generan.
2. Denunciar todas aquellas situaciones que atenten contra los
derechos humanos, sociales y económicos.
3. Establecer
cauces de diálogo y espacios de debate que generen procesos de
resolución de conflictos.
4. Intervenir en la realidad social, previamente asumida, a
través de una acción social transformadora.
5. Estimular la
participación de la ciudadanía en los asuntos que les afectan y
profundizar en los valores fundamentales de la democracia.
6. Promover
el desarrollo del Estado Social y de Derecho asegurando su mantenimiento y
potenciando el desarrollo de la justicia social, recordando al Estado sus
obligaciones y haciendo visible que el voluntariado no sustituye ninguna
responsabilidad del mismo Estado.
7. Fomentar una
cultura de la solidaridad que incida en la creación de una
verdadera conciencia social solidaria entre la ciudadanía.
III. RELACIONES DE LAS
ORGANIZACIONES DE VOLUNTARIADO
Entendemos la relación como un
elemento constitutivo del voluntariado y de las organizaciones de
voluntariado, más allá de considerarse como un instrumento
adicional.
La relación constituye uno de
los ejes que atraviesan transversalmente la acción voluntaria, como
resorte de funcionamiento y como aportación cultural en el actual contexto
social.
III. 1.
Relaciones con los grupos, colectivos y personas destinatarios de la
acción voluntaria
El principio
motor que rige nuestra acción ha de basarse en el respeto absoluto a la
dignidad de la persona, lo cual supone enfrentarse contra todo intento de
degradación, manipulación o exclusión, y trabajar con estas personas y
grupos por su dignificación, a través de la satisfacción de sus
necesidades básicas y la consecución de sus derechos humanos, sociales y
económicos. Para ello:
-
Habrá que
potenciar la participación real y efectiva de los destinatarios
en la realización y evaluación de proyectos, de manera que ellos se
constituyan en el sujeto de su propio proceso personal y del proceso de
reconocimiento de sus derechos y deberes.
-
Habrá que
establecer los medios éticos y educativos que permitan un
seguimiento y evaluación de la calidad de la acción, de modo que la
consecución de bienes instrumentales, propios de una acción
eficaz, esté acompasada con la creación de bienes relacionales,
vinculados a la apertura de espacios de enriquecimiento y crecimiento
humanos.
-
Habrá que salvaguardar la
confidencialidad de todos los datos que se refieren a las personas con
las que se trabaja.
III. 2. Relaciones con los
voluntarios
Las
organizaciones de voluntariado deberán:
-
Dotarse de
estructuras flexibles, capaces de facilitar la integración
progresiva del voluntario en la organización. Las organizaciones
promoverán cauces de identificación con su estilo y sus
valores.
-
Potenciar
la participación real y efectiva de los voluntarios en el seno de
sus organizaciones, fomentando la asunción de responsabilidades
concretas.
-
Consensuar
con cada voluntario su compromiso inicial, y establecer acuerdos
acerca de su disposición temporal, responsabilidades y tareas y, a su
vez, exigir su cumplimiento.
-
Crear y
ofrecer itinerarios educativos para la formación de sus
voluntarios, que tengan en cuenta su proceso de maduración y crecimiento
personal. En este sentido, las organizaciones deben establecer espacios
formativos permanentes, diversificados según las necesidades,
contenidos, ámbitos de actuación, etc., adaptados a la complejidad de la
realidad, a los nuevos métodos de intervención, a la dinámica de las
organizaciones y a los nuevos retos que nos presenta la realidad
sociopolítica.
-
Priorizar
los métodos de trabajo en equipo, en el ámbito donde se
desarrolla la acción, no sólo como técnica, sino principalmente como
estilo democrático y participativo de enfrentarse con mayor calidad y
calidez a la realidad que nos demanda respuestas.
-
Concienciar a los voluntarios sobre el valor de la
acción entendida como:
-
Una
dimensión de la persona que va más allá de la tarea concreta y que
ayuda a mejorar la sociedad.
-
Un
conjunto de actividades complementarias entre sí y con otras
organizaciones.
-
Una
aportación modesta, pero significativa, en un contexto global donde
quedan muchas cosas por hacer.
-
Garantizar el cumplimiento de
los derechos y responsabilidades derivados de la normativa
vigente.
III. 3. Relaciones con
otras organizaciones sociales
Las organizaciones de
voluntariado promoverán, junto con otros actores sociales, la
generalización de una cultura de la coordinación y la complementariedad en
las acciones. Para conseguirlo trabajarán por:
-
Desechar
protagonismos, particularismos y actitudes competitivas entre las
organizaciones de voluntariado.
-
Crear y
potenciar espacios de coordinación y encuentro que sean instancias
mediadoras de reflexión, interlocución y negociación.
-
Crear y
potenciar redes de organizaciones vinculadas a territorios y
problemáticas comunes, fomentando el desarrollo del tejido social y
asociativo.
III. 4. Relaciones con los
organismos públicos
Las
organizaciones de voluntariado han de mantener una relación con los
organismos públicos que sea crítica y cordial, al mismo tiempo, basada en
los valores de la claridad, la coordinación y la complementariedad,
superando así la falsa dicotomía público-privado. Entre los rasgos que han
de perfilar la coordinación por parte de las organizaciones de
voluntariado en relación con las actuaciones públicas, entendemos que
hemos de trabajar por:
-
La
denuncia de la vulneración de los derechos humanos, sociales y
económicos que nos alejan de los mínimos de justicia que legitiman y
conceden validez a un Estado de Derecho.
-
La
participación progresiva de las organizaciones de voluntariado en
la planificación, realización y evaluación de las políticas sociales y,
en particular, de las políticas de voluntariado.
-
La
autonomía institucional en la toma de decisiones respecto de
cualquier instancia gubernamental, sin depender de los organismos
públicos, con el fin de que puedan establecer con libertad sus objetivos
y estrategias.
-
La
confluencia de una política de acuerdos a largo plazo, con
carácter plurianual, tal como es y exige la misma acción
social.
-
La
búsqueda de acuerdos sobre la simplificación de la burocracia y
las obligaciones formales administrativas a las que tienen que someterse
las organizaciones de voluntariado para solicitar, percibir y/o
administrar las aportaciones económicas oficiales.
-
La
exigencia de transparencia tanto a los organismos públicos en la
concesión, como a las organizaciones de voluntariado en su
justificación.
-
La
diversificación de las fuentes de financiación de las
organizaciones de voluntariado, evitando la dependencia exclusiva de las
organizaciones públicas.
III. 5. Relaciones con los
organismos privados
Entendemos
por organizaciones privadas todas aquellas empresas, fundaciones, obras
sociales u otras organizaciones que puedan destinar fondos a la
financiación de organizaciones de voluntariado.
El principio
de relación, definido en la introducción de este apartado, engloba los
vínculos que se establecen entre las organizaciones privadas y las
organizaciones de voluntariado. Ahora bien, entendemos que desde nuestras
organizaciones deben establecerse criterios que otorguen cierta calidad
ética a este principio relacional. Los criterios mínimos que
configuran estas complejas relaciones son:
-
Poner en
contacto a los organismos privados con la realidad social, buscando con
ello un marco de relación que nos sitúe en la sensibilización ante las
situaciones que demandan acciones concretas.
-
Actuar de
modo que nuestras organizaciones no terminen convirtiéndose en entidades
privadas con ánimo de lucro encubierto o en empresas de servicios,
perdiendo así todo horizonte de transformación social.
-
Mantener
el principio de flexibilidad, al tiempo que defendemos firmemente
nuestros criterios de actuación, de tal manera que éstos no deben
modificarse sustancialmente en función de la ayuda que nos venga del
exterior. En estas relaciones tratamos que los organismos privados
apoyen nuestras acciones, que llevamos a cabo con nuestros criterios y
referentes éticos.
-
Somos
conscientes de que los organismos privados se pueden publicitar a sí
mismos con su apoyo y financiación a las organizaciones de voluntariado.
Debemos permanecer vigilantes para que éstas no se reduzcan a ser meros
agentes publicitarios y escaparates de las empresas.
-
Discriminar y denunciar aquellos organismos privados cuyas
acciones repercutan negativamente en la sociedad globalizada, en tanto
que directa o indirectamente fomenten explotación laboral
infantil, daño a la salud, tráfico de armas, degradación del medio
ambiente o cualquier otro tipo de discriminación por motivo de género,
orientación sexual, étnica, religiosa o discapacidad física o
mental.
-
Negarse a
contribuir en el ejercicio de una solidaridad que se realiza en función
de estrategias e intereses puramente comerciales, y no de la realidad de
los más desfavorecidos.
-
Mantener
la transparencia de la gestión de este tipo de financiación y evitar que
los organismos privados se constituyan en única fuente de obtención de
recursos.
III. 6. Relación con la
sociedad en general
Las
organizaciones de voluntariado formamos parte del entramado social y
estamos convocados a la construcción, mejora y transformación de esta
sociedad desde el ejercicio de la solidaridad. La principal relación que
entablamos en el seno de nuestra sociedad se establece en la actividad
cotidiana de la acción voluntaria organizada.
Los
criterios generales que guían estas relaciones son los
siguientes:
-
Protagonismo de los
desfavorecidos, excluidos o empobrecidos de nuestra sociedad. Es preciso
reconocer que los protagonistas de esta peculiar relación no son las
organizaciones de voluntariado, sino aquellos a los que se dirige la
acción.
-
Transparencia en nuestras
acciones, referentes ideológicos, campañas, modos de financiación, uso
de medios materiales y humanos, política laboral, etc., utilizando para
ello los medios y recursos propios de las organizaciones.
-
Comunicación e información
constante hacia el resto de la sociedad, siendo conscientes de que hemos
de ejercer una cierta educación cívica, que tiene en cuenta las imágenes
parciales de la realidad que nos presentan los grandes grupos
mediáticos. Asimismo, debemos aprovechar las posibilidades de
participación en espacios comunicativos, tanto en los medios
convencionales como en otros alternativos, potenciando el empleo de
nuevas tecnologías.
-
Responsabilidad en el momento
de ofrecer mensajes a la sociedad, cuidando no caer ni en catastrofismos
que conducen a la conmoción sentimental, ni en visiones idílicas que nos
alejan de la realidad, ni buscando el resultado a cualquier
precio.
-
Favorecer la estimación y
realización de los valores que humanizan y construyen una sociedad
distinta a la actual, sensibilizando a la ciudadanía en los valores de
la solidaridad, la paz, la justicia, la tolerancia y la igualdad, que no
son en realidad los valores culturalmente vigentes.
-
Independencia ante organismos
públicos y privados e instituciones políticas o sindicales, evitando
cualquier tipo de instrumentalización.
IV. DIFUSIÓN, APLICACIÓN Y
CUMPLIMIENTO
Difusión
La
Plataforma para la Promoción del Voluntariado en España (PPVE) se
compromete a difundir este Código Ético entre las organizaciones miembros
de la misma y la sociedad en general. En este sentido la PPVE publicitará,
en cuantas acciones informativas y divulgativas realice, el presente
Código como marco de referencia común de las organizaciones de
voluntariado.
A su vez,
las entidades que suscriban el presente Código deberán hacerlo llegar, a
través de sus canales de información y/o formación, a los voluntarios y
demás personas implicadas en la acción voluntaria.
Aplicación
El presente
Código Ético deberá ser suscrito formalmente por todas y cada una
de las organizaciones miembros de la PPVE, a través de sus organismos
competentes, debiendo notificarlo en el plazo de un año a partir de su
aprobación en Asamblea General de la PPVE.
Todas
aquellas organizaciones de voluntariado que soliciten, con posterioridad a
la aprobación del presente Código Ético, su ingreso en la PPVE deberán
suscribirlo previamente.
Se podrán
adherir a este Código Ético cualquier otra organización de voluntariado no
perteneciente a la PPVE, sometiéndose a la comisión que vele por el
cumplimiento del mismo en los términos que se establecen en el punto
siguiente.
Cumplimiento
Todas las
organizaciones de voluntariado que suscriban el presente Código Etico
adquieren el compromiso de su cumplimiento. Para garantizar este
compromiso, se creará una Comisión de Seguimiento del Código
Etico.
Sus
funciones serán:
-
Velar por
el cumplimiento del Código entre las organizaciones de voluntariado
suscriptoras.
-
Interpretar el Código y asesorar a las organizaciones en su
aplicación.
-
Recoger
las denuncias o quejas que vulneren lo establecido en el
Código.
-
Elaborar
recomendaciones y propuestas de trabajo que se elevarán a los órganos
directivos de la PPVE.
-
Estimular,
facilitar y promover grupos de seguimiento, actualización, estudio y
aplicación del Código en todos los niveles de las organizaciones.
Se
establecerán dentro de la PPVE los marcos estatutarios y de reglamento de
régimen interno que posibiliten el cumplimiento del presente Código,
además de fijar, en su caso, las medidas sancionadoras para las
organizaciones de voluntariado miembros y aquellas otras que se hayan
adherido.
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